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Un día en la tienda la señora le preguntó a la pequeña….

-¿Y tu papá es tan moreno como tú?
Y ella le respondió.
-Sí, mi papá es muy moreno y mi otro papá también.

 

Era un día cotidiano en el que la niña adoptiva, con claros rasgos de etnia gitana, iba de compras con su madre adoptiva, visiblemente diferente, cuando la dependienta le preguntó eso. Esta vez la niña fue rápida en su respuesta, pero no podemos esperar que siempre sea así.

Estas situaciones son más habituales de lo que podamos esperar y no solo por parte de desconocidos, también pueden venir de personas cercanas, familiares: los niños y niñas necesitan que sus padres adoptivos enfrenten estos hechos de una forma útil para que ellos puedan aprender cómo manejarlas. 

En primer lugar es necesario tomar consciencia de que como familias adoptantes conocéis mucho sobre el proceso de adopción y las necesidades de los niños y niñas adoptados y adoptadas, pero la gente que os rodea no, son ignorantes en este tema. No podemos culpabilizar a los otros por sus reacciones, ya que muchas ocasiones no lo harán con mala intención, simplemente son movidos por la curiosidad y el gusto por el cotilleo. No son sólo los desconocidos por las calles, también puede ocurrir con familiares y profesionales, como pediatras y profesores.

No podemos evitar este tipo de situaciones así que aprendamos cómo afrontar el rechazo social y lo que las diferencias implican, de la forma en la que resulte más útil para la adaptación de niños y niñas.

Los padres como modelo

En gran medida, los hijos se relacionarán de la forma en la que los padres se relacionen con lospadres_adoptivos_modelo demás. Si reaccionáis con enfado y de manera agresiva los niños aprenderán esa conducta, pero si les respondéis de forma tranquila y educada así será como respondan más adelante.

En un episodio como el descrito sería interesante hablar con el niño o niña después en casa y explicarle la situación, hacerle entender el desconocimiento de los demás. También, cuando sea oportuno, podemos hablar con la otra parte para evitar que se repita, sobretodo cuando viene de parte de un profesional con el que niño o niña va a tener que relacionarse de forma frecuente. Podemos ayudarle a aprender una mejor forma de tratar al niño o niña.

Enseñar habilidades sociales básicas

  • Ofreciéndoles oportunidades de aprendizaje sobre cómo resolver conflictos y dificultades frecuentes. No podemos evitar situaciones de rechazo, así que está en nuestra mano entrenarlos en habilidades de superación, el afrontamiento de situaciones adversas es parte importante de su aprendizaje.
  • Dotémoslos de respuestas adecuadas para que puedan tener herramientas para enfrentarse a raza_adopcionestas situaciones:
    “Si mis padres no me hubieran adoptado, no nos hubiéramos conocido. Yo no estaría en este colegio, ni os tendría como amigos”.
    “Tu padre y tu madre, ¿pertenecen a la misma familia?, ¿ellos se quieren?, ¿y tienen la misma sangre? Ves, no hace falta tener la misma sangre para pertenecer a la misma familia, ni para quererse”.
  • Ayudémoslos a no sentirse obligados a tener respuestas para todas las preguntas: pueden sentirse libres para reconocer que no lo saben y  quizás se lo pregunten a sus padres. También deben saber que no tienen que responder a todos los que preguntan, ellos pueden elegir a quién, cuándo y cómo contar cada cosa.
  • De acuerdo a su aspecto diferente observan, escuchan actitudes hacia su etnia, su país de origen,… Tenemos que hablar, pensar, razonar cómo actuamos. ¡SOMOS MODELO!
  • Favorecer contextos con los iguales, crear contextos de juego y de relación con otros niños fuera del colegio desde muy pronto. Jugar, conversar o realizar actividades con otros niños puede resultar muy gratificante, aunque en ocasiones estos contextos deban ser aquellos en los que les sitúen con niños y niñas más pequeños, pues es con éstos con quienes se sienten más cómodos, menos “torpes”.
  • Colocarlos en situaciones sociales en las que sabemos pueden salir airosos y sentirse competentes, les ayudará a sentirse más estimados y apreciados, aunque éstas situaciones sean más propias de niños más pequeños.

El rechazo, la exaltación de sus rasgos diferentes

Hablad de las diferencias, incluso antes de percibirlas. Incorporar parte de su origen a la familia puede ser beneficioso para su adaptación y para que aprendan a aceptarse a sí mismos tal cual son.adopcion_adolescencia

Pero cuando se quiera tomar contacto con la cultura de origen (personas, entidades, películas, sabores…) debe ser a ritmo del niño, él marcará los tiempos.

Ver “los rechazos” como “ignorancia” ayuda a los niños y niñas a sentirse fuertes para enfrentarse a ellos y cambiar  la sociedad desde la información y el ejemplo y no desde la agresividad y la hostilidad.

Tenemos por costumbre fijarnos constantemente en todos los pequeños errores que cometen y que en realidad forman parte del aprendizaje natural de una persona. Por eso es importante recordar que la forma en la que hablas a tus hijos durante su infancia es la forma en la que se hablarán a sí mismos y a los demás ¿Cómo queremos que sea esa voz?

Si estás cerca de Asturias anímate a acudir a uno de los talleres Posadoptivos que impartimos desde Sumando a través de la Asociación de Familias Asturadop y la Consejería de Servicios y Derechos Sociales, los sábados en Avilés, Oviedo y Gijón. Contacta con nosotros y consulta fechas.

ROCÍO GARMILLA,estudiante en prácticas de Psicología

Universidad de Oviedo