Nos Sumamos al XXV JORNADA DE PSICOANÁLISIS el 30 de mayo, en Gijón, conversando acerca del uso de las redes sociales y el Algoritmo en la mesa redonda titulada “Enlazados o enredados”
A propósito de esta actividad, el equipo de Sumando se hizo dos preguntas y ¡queremos compartir las respuestas contigo!
¿Qué consideraciones tienes sobre el impacto del «algoritmo» en las relaciones entre los adolescentes y sus familias?
Si hiciésemos un análisis rápido del impacto que tiene el “algoritmo” en las relaciones entre los adolescentes y sus familias, partiendo de algunas dimensiones del ser humano, podríamos decir que:
Dimensión Física
Observamos una paradoja porque el algoritmo puede traer excelente información para construir una vida más saludable: hábitos familiares, (deportes, alimentación, aprovechamiento del tiempo libre, turismo, etc.), que aúnan los lazos entre adolescentes y sus familias; pero el mismo algoritmo puede llevar a un aislamiento y distanciamiento del adolescente o de cualquier sujeto de su familia, así como reducir las horas de sueño, incrementar los niveles de estrés, debilitar el sistema inmunodeficiente y estar más propenso a enfermedades, mala postura por uso de dispositivos, sedentarismo… mientras el sujeto ve videos de salud o “sigue” la vida de otras familias.
Dimensión socio-política
El algoritmo puede suministrar información de múltiples fuentes, contrastarla y ayudar al sujeto a dilucidar más rápidamente cuestionamientos propios en su adolescencia, contribuyendo a la formación del criterio de toda la familia. De esta forma, aumentar el diálogo entre el adolescente y su familia. Por lo contrario, la radicalización de las ideas, alimentada por un algoritmo mal utilizado, contribuye al distanciamiento entre un adolescente y su familia. No olvidemos que el mero uso de la pantalla ya reconfigura los hábitos o tradiciones intrafamiliares, (comida en familia, salidas familiares, etc.), y por ende, la concepción de «familia» del adolescente.
Dimensión cognitiva
En la , observamos que el algoritmo ayuda a la transición biológica del adolescente y el acompañamiento familiar, dado que ofrece información sin tabúes y libera a la familia de conversaciones de índole genital que pueden ser incómodas para muchos, pero ha otorgado otra responsabilidad: el de la prevención y planificación. Por supuesto, hay que mencionar la formación del criterio y, bien aprovechado, la transición a la consciencia.
Dimensión emocional o afectiva
Las acciones están ligadas a los endógenos, por ende, el comportamiento en la red virtual es una comunicación directa entre las emociones del sujeto y el amplio abanico de contenidos virtuales. Todo regulado por un algoritmo que obedece al deseo del usuario y, a su vez, programa su parrilla de contenidos. En la realidad no hay un algoritmo que obedezca a los deseos del sujeto y programe los eventos o interacciones que acontecen, lo cual implica que la zona de confort ha migrado de la familia a las cuentas de usuario, aumentando notablemente el grado de frustración en la relación adolescente-familia y proporcionando al sujeto un mejor refugio en sus redes sociales con un algoritmo que obedece a los propios deseos y necesidades afectivas.
Dimensión comunicativa o lingüística
Percibimos que los algoritmos afianzan los discursos personales, lo que fortalece el crecimiento exponencial de esta dimensión, permitiendo que las familias vean con mayor claridad la transición bioneuroemocional del adolescente a través de los contenidos que consume y los que comparte.
Dimensión Espiritual o trascendente
Consideramos que los algoritmos han despejado muchas dudas con respecto a la dicotomía ciencia-espíritualidad a través de la neurociencia pero para que esa información realmente llegue a trascender espiritualmente hay que soltar el móvil, lo que nos lleva a pensar en que el conocimiento espiritual se ha clarificado, pero la práctica se ha perdido. Aún así, la consciencia que trae consigo el Saber, ha conciliado la vida espiritual en las relaciones adolescente-familia, permitiendo un crecimiento más respetuoso de la búsqueda espiritual de cada sujeto. Eso nos lleva a la…
Dimensión Estética
En la que los algoritmos respetan 100% los deseos y gustos del usuario adolescente, fortaleciendo su personalidad y expresión estética, conciliando mejor la brecha estético-generacional que hay entre el adolescente y su familia. Por otra parte, el algoritmo también funciona en contra-vía cuando alimenta los imaginarios sociales o estereotipos de estética, debilitando la autoestima del adolescente o, incluso, generando burla intrafamiliar.
Dimensión ético-moral
Creemos que el algoritmo requiere de una invasión tan profunda y amplia de la privacidad, que se usa como herramienta para el control y la vigilancia intrafamiliar, generando nuevos conflictos familiares propios de una incipiente era digitalizada.
¿Están enredados o están enlazados? puntos que enredan, puntos que enlazan (…)
Con base en lo anterior, el algoritmo solo se configura con el comportamiento virtual del usuario, así que hay familias que han enlazado y otras se han enredado, dependiendo de su grado de conciencia y autorregulación emocional a la hora de usar los dispositivos y las redes sociales.
Sentimos que la diferencia entre las familias que se han enlazado y las que se han enredado, radica en el uso y el consumo: el algoritmo, como las emociones, si no se aprenden a controlar, nos controlan.
Si quieres leer un poco más, te recomendamos echarle un vistazo al Informe Infancia, adolescencia y bienestar digital (Asturias) de UNICEF
Por: Andrés Felipe Morales Orjuela

